Redibujar el mundo: Cuando la ONU cuestiona el mapa que todos aprendimos

¿Sabías que el continente africano es 14 veces más grande que Groenlandia y tres veces más grande que Europa, aunque estos tres se muestran del mismo tamaño en el mapa? La cartografía que manejamos en la actualidad data del siglo XVI y  fue creada inicialmente para la navegación. En septiembre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que alienta a los Estados, a los organismos internacionales y a otras entidades a adoptar proyecciones alternativas, como Equal Earth, frente al predominio de la proyección de Mercator (France 24, 2026; La Nación, 2026).  En este artículo, nos enfocaremos en analizar cómo los mapas no son representaciones neutrales de cómo el mundo se ve, sino que son instrumentos de poder simbólico que han perpetuado una visión eurocéntrica del orden mundial. Su discusión en un foro multilateral confirma que el Sur Global, sobre todo África, busca disputar el poder político y también la forma en que se representa el mundo.

En el año 1569, Gerardus Mercator presentó una proyección cilíndrica concebida para la navegación. Su gran virtud es que las líneas de rumbo constante aparecen como rectas, lo que permitía a un piloto trazar su ruta con la brújula (Cook, 2018; Demony y Bior, 2025). Al aplanar la esfera, los polos se agrandan y el Ecuador se reduce, haciendo que Norteamérica y Groenlandia se vean desproporcionadamente grandes frente a África y Sudamérica (Demony y Bior, 2025). No obstante, lo que comenzó como una guía náutica terminó en atlas, murales escolares y en la actualidad, en plataformas digitales, como en Web Mercator. Su uso durante siglos en espacios como los mencionados generó un sesgo del tamaño que se volvió sentido común visual para todos. Esta naturalización es clave para las relaciones internacionales: al asumir una herramienta técnica como la imagen objetiva del mundo, una decisión arbitraria se transforma en verdad y consolida jerarquías visuales entre los Estados.

El camino hacia el cambio comenzó fuera de la diplomacia formal, con la campaña #CorrectTheMap. Organizaciones como Speak Up Africa y Africa No Filter iniciaron la campaña pidiendo a gobiernos e instituciones que abandonen el uso de la proyección de  Mercator (Demony y Bior, 2025). De acuerdo con La Nación (2026), “la Unión Africana respaldó la campaña en agosto de 2025 y posteriormente pidió a Togo que liderara su adopción.” Y el resultado de este proceso fue la resolución descrita como un acto de justicia cognitiva y reparación de la memoria (Noticias ONU, 2026). Su objetivo no es prohibir Mercator, sino cuestionar que una proyección pensada para navegar se utilice como representación general del tamaño del mundo. Además, la resolución encarga al secretario general informar sobre su aplicación (La Nación, 2026). Con la creación del mapa Equal Earth de 2018, sus creadores Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny buscaban una proyección de áreas iguales (Holmes et al., 2026). Basada en la proyección Robinson, mantiene una apariencia curva y familiar de la Tierra, pero muestra el tamaño real de los continentes (Equal Earth, s. f.).

Según sus defensores, la premisa que respalda estos cambios es simple: lo que se ve grande es percibido como importante. Fara Ndiaye, cofundadora de Speak Up Africa, sostiene que la proyección de Mercator afecta la identidad y el orgullo de los africanos, sobre todo de los niños que la encuentran temprano en la escuela (Demony y Bior, 2025). La resolución advierte que este mapa minimiza el peso visual de África, América Latina y el sur de Asia. Esa minimización es un problema político y no sólo estético, pues sugiere una jerarquía entre regiones que no se corresponde con su extensión real. Este debate en general no es para nada nuevo, en el año 1973, el historiador alemán Arno Peters afirmó y denunció el eurocentrismo reflejado en el Mercator y sugirió una alternativa más balanceada, que fue adoptada por ONG y organizaciones eclesiales (Edney, 2024). En contraste, los cartógrafos lo criticaron por dos motivos: prometer una precisión imposible, ya que todo mapa tiene distorsiones, y usar un diseño que ya existía desde mediados del siglo XIX (Bodleian Libraries, 2017).

Hoy, la petición se centra en la descolonización de la visión del mapa, con Speak Up Africa promoviendo Equal Earth para que sea el estándar en las aulas del continente africano (Demony y Bior, 2025). Esta postura no responde a un capricho, sino que deriva del deseo de representar la escala exacta como un estándar de precisión científica, algo que la resolución respalda al exigir representaciones más rígidas y con fundamento científico (Infobae, 2026). La resolución fue presentada en la Asamblea General de las Naciones Unidas y sometida a votación. Los resultados en su mayoría fueron de respaldo, con 164 a favor, uno en contra y seis abstenciones. El voto en contra fue de Estados Unidos, país que considera la iniciativa como un proyecto ideológico extremista. Asimismo, es importante resaltar a los países que se abstuvieron, como por ejemplo Ucrania, que respaldó corregir las distorsiones cartográficas en el Sur Global, pero cuestionó que la proyección Equal Earth represente zonas bajo ocupación rusa. Su delegación advirtió que adoptarla sin salvaguardias rigurosas abriría una “caja de Pandora” al legitimar fronteras alteradas por la fuerza militar (Noticias ONU, 2026).

Desde una lectura poscolonial, esta controversia revela que la cartografía constituye un instrumento de soberanía e identidad en constante disputa entre Estados y organismos multilaterales. La crítica cartográfica sostiene que el mapa no es una descripción neutra, sino un dispositivo de poder y conocimiento que selecciona qué se muestra y qué se silencia; además, en contextos coloniales tendió a imponerse sobre otras concepciones del espacio, de modo que mapear y nombrar funcionaron como actos de apropiación territorial (Pensa, 2020). Del mismo modo, el Estado territorial moderno se define a partir de su representación cartográfica, hasta el punto de que el mapa llega a preceder al territorio (Barragán-León, 2019). Bajo esta lógica, quien fija el mapa de referencia determina las fronteras visibles, la jerarquía espacial y los parámetros de reconocimiento colectivo. Las posturas ante la resolución lo confirman, con países como Ucrania que adoptar la proyección sin salvaguardias podría legitimar fronteras alteradas por la fuerza, por otro lado,  Francia es un país se alinea con la Unión Africana al abandonar Mercator en sus mapas del mundo (Noticias ONU, 2026). El bloque africano transforma un asunto técnico-escolar en una demanda de identidad y reparación simbólica. De este modo, la ONU deja de ser un mero observador para convertirse en el escenario donde se discute la autoridad para representar el mundo.

La adaptación se está dando de manera gradual. Demony y Bior (2025) informan que “Un portavoz del Banco Mundial señaló que ya utilizan las proyecciones Winkel-Tripel o Equal Earth para mapas estáticos y que están eliminando gradualmente la proyección de Mercator en los mapas web”. Por su parte, la resolución respalda a los gobiernos que decidan actualizar sus mapas oficiales y escolares. Estas decisiones pueden leerse como ejercicios de poder blando y simbólico: sin coerción, una coalición de Estados y organizaciones redefine los criterios con los que se enseña, se compara y se percibe el peso de cada actor.

El debate tiene dos caras. Por un lado, la postura técnica recuerda que la proyección de Mercator mantiene bien las formas originales y sigue dominando en internet, por lo que un círculo no se deforma al hacer zoom (NPR, 2025). Por el otro, los países del continente africano defienden el cambio para ganar visibilidad, reclamar soberanía simbólica y exigir reparación histórica. En el fondo, todo mapa plano tiene un costo: es imposible evitar las distorsiones (Bodleian Libraries, 2017), así que ningún diseño es neutral. La matemática y la política van de la mano; decidir si se distorsiona el tamaño o la forma de un país es una decisión con peso ideológico. En relaciones internacionales, este caso importa porque demuestra que el orden global también se construye con imágenes: la diplomacia, las escuelas y los atlas usan mapas que condicionan cómo percibimos el peso de cada país. El respaldo de 164 votos a la propuesta africana en la Asamblea General confirma que la lucha por los símbolos ya es parte central de la política internacional. Llevar esto a la práctica no es fácil. Cambiar una imagen tan arraigada en libros, murales y aplicaciones requiere dinero, capacitar a los profesores y convencer a las editoriales. Además, surgen tensiones políticas, como la que plantea Ucrania sobre cómo algunos mapas como Equal Earth muestran sus territorios ocupados (Noticias ONU, 2026). Aun así, la ventaja es clara: hacer más justo el aprendizaje de la geografía sin descartar la utilidad práctica de cada mapa.

En suma, el llamado de la ONU marca un hito: corregir los tamaños en el mapa es un acto de justicia y rigor educativo, no un simple adorno. La meta a futuro es enseñar a mirar los mapas con ojo crítico, entendiendo que su diseño moldea cómo vemos el mundo y que un mapa es una postura política, no una foto exacta de la realidad. La solución pasa por usar cada mapa según la necesidad: los que conservan la forma para navegar y trazar rutas, y los que respetan el tamaño real para la enseñanza y la geopolítica. Mercator seguirá siendo muy útil para orientarse; simplemente debe dejar de ser el rey del aula.


Referencias

Barragán-León, A. N. (2019). Cartografía social: Lenguaje creativo para la investigación cualitativa. Sociedad y Economía, (36), 139–159. https://www.redalyc.org/journal/996/99660272008/99660272008.pdf

Bodleian Libraries. (2017, 11 de mayo). Peters, Peters, Peters. Bodleian Map Room Blog. https://blogs.bodleian.ox.ac.uk/maps/2017/05/11/peters-peters-peters/

Cook, J. D. (2018, 10 de agosto). Equal Earth map projection. John D. Cook Consulting. https://www.johndcook.com/blog/2018/08/10/equal-earth-projection/

Demony, C., & Bior, A. (2025, agosto). African Union urges adoption of world map showing continent’s true size. Reuters. https://www.yahoo.com/news/articles/african-union-urges-adoption-world-101441939.html

Edney, M. (2024, 23 de enero). Arno Peters and his map work. Mapping as Process. https://www.mappingasprocess.net/blog/2024/1/23/arno-peters-and-his-map-work

Equal Earth. (s. f.). Equal Earth projection. https://equal-earth.com/equal-earth-projection.html

France 24. (2026, 5 de septiembre). Un nuevo mapamundi: ¿Por qué la ONU quiere dejar atrás el mapa tradicional? https://www.france24.com/es/%C3%A1frica/20260905-un-nuevo-mapamundi-por-qu%C3%A9-la-onu-quiere-dejar-atr%C3%A1s-el-mapa-tradicional

Holmes, O., Gonzáles, A., & Gutiérres, P. (2026, 18 de septiembre). ‘A map is never neutral’: Meet the cartographers who took on centuries of western bias. The Guardian. https://www.theguardian.com/science/ng-interactive/2026/sep/18/map-cartographers-western-bias-mercator-equal-earth

Infobae. (2026, 4 de septiembre). La ONU pide abandonar la proyección de Mercator en favor de mapas más «precisos» sin distorsiones cartográficas. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/09/04/la-onu-pide-abandonar-la-proyeccion-de-mercator-en-favor-de-mapas-mas-precisos-sin-distorsiones-cartograficas/

La Nación. (2026, 4 de septiembre). La ONU abandona la proyección Mercator e impone un nuevo mapa del mundo para corregir distorsiones. https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/la-onu-deja-de-lado-los-viejos-mapas-de-mercator-por-una-nueva-cartografia-mundial-mas-cercana-a-la-nid04092026/

Noticias ONU. (2026, 4 de septiembre). La ONU respalda la iniciativa africana para redibujar el mapa del mundo. Naciones Unidas. https://news.un.org/es/story/2026/09/1541872

NPR. (2025, 21 de agosto). African Union backs campaign to replace Mercator map that distorts Africa’s size. https://www.npr.org/2025/08/21/nx-s1-5508358/mercator-map-africa

Pensa, M. L. (2020). Notas para una discusión sobre el estudio de registros cartográficos coloniales. Memoria Americana. Cuadernos de Etnohistoria, 28(2), 110–124. https://www.redalyc.org/journal/3799/379972673006/379972673006.pdf


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