Hace 29 años, un 22 de abril de 1997, tras 126 días de cautiverio, un estruendo acalla la incertidumbre en la residencia del embajador de Japón en Lima. En minutos, el Operativo Chavín de Huántar puso fin a la toma de rehenes ejecutada por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), liberando a 71 de los 72 cautivos y abatiendo a los 14 secuestradores. Celebrada como una proeza militar, la operación devino con el tiempo en un prisma de las Relaciones Internacionales: ¿hasta dónde puede llegar un Estado en nombre de la seguridad sin erosionar la legitimidad que el derecho internacional…