Aunque a simple vista ambas cosas no necesariamente guardan relación, si somos escarbadores de la cotidianidad habremos notado que la política está inmersa en nuestro día a día, podremos verla incluso en lo menos esperado, como, por ejemplo, moda, arquitectura, danzas, e incluso libros de romance. Un exponente de esta convergencia es la narrativa del Nobel peruano Mario Vargas Llosa que a sus 70 años publicó Travesuras de la niña mala (2006) que entrelaza la historia pasional de sus protagonistas con las dinámicas de poder y las transformaciones geopolíticas de la segunda mitad del siglo XX. Seguimos a Ricardo Somocurcio…